Domina el arte de la fotografía infantil con esta guía rápida. Aprende a capturar emociones auténticas y expresiones naturales.

A los padres les gusta guardar las fotos de sus hijos en un álbum. ¿Quién hubiera pensado que capturar expresiones auténticas y naturales de los niños sería uno de los retos más difíciles de la fotografía de retratos? Y eso sin tener en cuenta lo rápidos que pueden llegar a ser los niños…

¿No te apetece leer todo el desglose? A continuación te ofrecemos un breve resumen.

Puntos clave

  • Olvídate de las poses rígidas: deja de lado la idea de las poses «perfectas». Convierte la sesión de fotos en un juego relajado y divertido en el que el niño pueda explorar, jugar con juguetes e interactuar de forma natural con sus padres.
  • El momento lo es todo: programa la sesión para cuando estés seguro de que el niño haya comido bien y haya descansado lo suficiente, para evitar que se ponga inquieto.
  • Captura la risa posterior: usa indicaciones divertidas, como la técnica de la «risa de monstruo falsa». La sonrisa sincera y la relajación que se producen entre 1 y 2 segundos después de la risa forzada son los momentos perfectos para una foto espontánea.
  • Céntrate en la acción en lugar de en la inmovilidad: fomenta los movimientos dinámicos, como dar vueltas, saltar a la pata coja o jugar al «cucú», y empieza con posturas con los pies en el suelo para ayudarles a relajarse físicamente.
  • Estimulantes para los más pequeños: Mantén a los más pequeños entretenidos y distraídos del equipo introduciendo accesorios sencillos como pompas de jabón, juegos interactivos o pidiéndoles que busquen un «bicho secreto» dentro del objetivo.
  • Retratos perfectos: Para retratos clásicos de colegio o de book, coloca el cuerpo en un ángulo de 45 grados, haz que giren suavemente la cabeza hacia el objetivo y utiliza una narrativa suave para conseguir una mirada profunda y concentrada.

Cómo prepararse para fotografiar a niños

Un fotógrafo hace una foto a una familia con niños | Guía práctica de Skylum

Los peques son increíblemente sensibles a lo que les rodea, así que lo primero es olvidarte de la idea de las poses «perfectas» y de obligarles a hacer nada. Lo más seguro es programar la sesión para un momento en el que se tenga la seguridad de que el niño está bien alimentado y descansado, y convertir la sesión en sí en un juego divertido y relajado en el que el fotógrafo simplemente actúe como un observador activo. En lugar de decirles que miren a la cámara, deja que el niño explore el espacio, juegue con sus juguetes favoritos o haga tonterías con sus padres.

Hace tiempo que se sabe que hay que prestar especial atención al rostro de un niño. Si no estás familiarizado con el retoque profesional o simplemente no quieres dedicarle tiempo, hay un montón de herramientas que te pueden ayudar. Los programas de IA, como Luminar, pueden darte ideas para retratos infantiles, ya que igualan suavemente el tono de la piel o eliminan los reflejos no deseados.

Cómo crear el ambiente perfecto

Ten en cuenta la comodidad de tu hijo y busca un entorno en el que se sienta seguro y pueda expresar libremente sus emociones. Por ejemplo, su propia habitación, un salón acogedor o su rincón favorito del parque. Procura que haya mucha luz natural y suave, y retira cualquier objeto que pueda distraer a tu hijo. Por otro lado, los consejos para fotografiar a niños pequeños suelen girar en torno al uso de «estímulos», ya sean sus juguetes favoritos o pompas de jabón, para ayudarles a olvidarse de la cámara.

  1. Juguetes favoritos. Llevarse un peluche o una figurita con la que esté acostumbrado ayuda al niño a sentirse seguro y a sentirse como en casa en ese espacio.Una niña juega con un tren de madera | Guía práctica de Skylum
  2. Burbujas de jabón. Hacer pompas de jabón es una forma genial de capturar el movimiento dinámico, la curiosidad natural y esas miradas que se dirigen hacia arriba.Una niña haciendo pompas de jabón | Guía práctica de Skylum
  3. Elementos interactivos. Usar objetos que hagan ruidos sutiles o que requieran un poco de concentración les ayuda a olvidarse por completo de que hay equipo de cámara por ahí.Un niño pequeño juega con un piano | Guía práctica de Skylum

Como los mejores momentos duran una fracción de segundo, la cámara debe permitir una alta velocidad de disparo continuo, para que puedas capturar al menos entre 10 y 12 fotogramas por segundo. En cuanto al objetivo, los objetivos fijos rápidos con una distancia focal de 50 mm u 85 mm y una apertura de f/1,8 o f/1,4 son los más adecuados. Si tu hijo es muy activo y cambia constantemente de distancia, elige un objetivo zoom rápido de 24-70 mm f/2,8, que te ofrece más flexibilidad para encuadrar sobre la marcha.

Hacer cientos de fotos implica ajustar la exposición y las correcciones de color. Merece la pena que los principiantes se planteen usar un editor de fotos sencillo basado en IA para ahorrar tiempo y adentrarse poco a poco en el mundo de la fotografía. Este tipo de software, básicamente, ayuda al fotógrafo en sus primeros pasos y corrige pequeños errores técnicos.

Consejos para capturar expresiones naturales

Una chica se ríe en la playa | Guía práctica de Skylum

¿Has oído alguna vez que a la gente le desagradan las sonrisas falsas? Intenta no obligar a tu peque a sonreír; en su lugar, utiliza métodos interactivos para sacar a relucir emociones auténticas. Los niños viven el momento, y la mejor forma de captar su verdadera esencia es desviar su atención de la cámara.

  1. Juega a juegos interactivos. Propónle jugar al escondite con la cámara, en el que el niño se asome por detrás de un árbol, una pared o sus manos.
  2. Cuenta historias divertidas. Hazte con una recopilación de chistes tontos, giros inesperados en los cuentos de hadas que todos conocemos o sonidos graciosos que te hagan reír sin más.
  3. Haz que los padres se impliquen. Pide a tu madre o a tu padre que se pongan justo detrás de ti para hacer muecas, imitar a personajes de dibujos animados o bailar justo por encima del objetivo de la cámara.
  4. Usa la técnica de la «risa falsa». Pídele a tu peque que imite la carcajada de un monstruo gracioso o de un villano de dibujos animados. En nueve de cada diez casos, en menos de un segundo, al niño le parecerá realmente divertidísimo su propio sonido ridículo, y es precisamente en esos instantes cuando tienes que estar listo para pulsar el botón del obturador.

Los fotógrafos con experiencia combinan la flexibilidad de la fotografía espontánea con técnicas profesionales. Por ejemplo, hay guías sobre fotografía familiar de recién nacidos que te ayudan a practicar. Este género requiere mucha paciencia y la capacidad de ser un observador discreto, captando instantáneas en los momentos entre las actividades cotidianas del bebé. Si, durante una sesión tan dinámica, no consigues ajustar la iluminación a la perfección o el niño se gira de repente alejándose de la fuente de luz, las tecnologías modernas de edición pueden ayudarte a salvar la foto.

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Ideas de poses para niños

En lugar de hacer que tu peque se siente derecho, pídele que dé vueltas, que salte sin moverse del sitio, que abrace su juguete favorito o que eche un vistazo a la cámara por encima del hombro de mamá. Una niña abraza un peluche | Guía práctica de Skylum   Cuando planifiques diferentes poses para que posen los niños en las fotos, empieza siempre con posturas en las que el niño tenga apoyo, por ejemplo, sentado en el suelo con las piernas cruzadas, tumbado boca abajo apoyado en los codos o sentado en un taburete bajo. El chico está tirado en el suelo y se está riendo | Guía práctica de Skylum   Esto ayuda al niño a relajarse físicamente y, como resultado, su expresión facial será más natural y sincera. Para las fotos dinámicas, las poses en movimiento funcionan de maravilla, como correr hacia la cámara o jugar al escondite, cuando el niño se tapa la cara con las manos y luego la descubre de repente con una carcajada. Una niña juega al escondite | Guía práctica de Skylum

Si tienes que hacerle una foto de primer plano a un niño en edad escolar, gira ligeramente su cuerpo hacia un lado, formando un ángulo de 45 grados con respecto a la cámara, y pídele que gire suavemente la cabeza hacia ti.Retrato de un colegial | Guía práctica de Skylum   Algunos consejos habituales para hacer retratos a niños sugieren que le pidas al niño que se imagine que hay un bichito gracioso y muy activo dentro del objetivo y que hay que encontrarlo, o que le susurres un secreto justo antes de pulsar el botón del obturador.

Cómo gestionar la iluminación en las fotos de niños

Una chica sentada en una silla en un estudio fotográfico | Guía práctica de Skylum

Fotografiar a niños requiere la máxima flexibilidad, ya que los pequeños modelos no van a esperar pacientemente mientras el fotógrafo prepara la iluminación. La opción más segura es una luz suave y natural que no deslumbre ni asuste al niño con un equipo voluminoso. Si la sesión es en interior, un buen sitio es cerca de una ventana grande donde la luz entre en ángulo, creando sombras con profundidad y bonitos reflejos en las pupilas. En exterior, sin embargo, debes evitar el sol directo del mediodía, que proyecta sombras duras debajo de los ojos y hace que el niño entrecierre los ojos. A la hora de poner en práctica diversas ideas creativas para fotografiar a niños, como disparar a contraluz para crear un halo mágico alrededor del pelo del niño, conviene recordar el riesgo de subexponer el rostro, así que ten siempre a mano un sencillo reflector blanco.

Cuando el niño está en movimiento, es prácticamente imposible mantener una iluminación perfecta en cada foto. Muchas veces, las emociones más auténticas surgen precisamente cuando el niño se mete en un rincón oscuro de la habitación o le da la espalda a la ventana. Durante la posproducción, dedica un rato a usar un editor de fotos familiares, donde podrás aclarar la cara del niño, resaltar detalles de las sombras más profundas o suavizar las zonas demasiado brillantes del fondo.

Cómo mantener a los niños entretenidos durante la sesión de fotos

Un fotógrafo enseña una cámara a unos niños | Guía práctica de Skylum

Intentar obligar a un niño a quedarse quieto o a obedecer las órdenes de los adultos solo servirá para agotarlo, así que es mejor convertir la sesión de fotos en una aventura emocionante. Sugiérele a tu peque que busque un «bichito secreto» dentro del objetivo de la cámara, que haga pompas de jabón o que juegue al escondite, en el que tenga que asomar de repente de detrás de un árbol o del vestido de mamá. Una vez que el niño esté totalmente metido en ese juego, su cuerpo se relajará y su cara se iluminará con esa misma alegría pura y genuina que todo fotógrafo se esfuerza por capturar.

¿Hay alguna posibilidad de hacer una buena sesión de fotos sin un estudio ni un fotógrafo profesional? Si lo piensas bien, no hace falta que te estreses buscando alternativas. Al final, acabarás eligiendo ciertas herramientas o páginas web completas con listas de recomendaciones. En Luminar Pricing, elige la mejor opción entre una suscripción o una licencia perpetua.

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Edición y retoque de fotos de niños

Cómo editar fotos de niños en Luminar Neo | Guía práctica de Skylum

La piel de un niño casi no necesita correcciones de textura, así que, en lugar de hacer retoques de belleza muy intensos, lo mejor es centrarse en uniformar suavemente el tono de la piel, eliminar cualquier enrojecimiento puntual causado por correr a toda velocidad y recuperar la armonía general de la luz en la foto. Lo más importante en un retrato infantil son siempre los ojos, que deben quedar nítidos y llenos de vida. Un ligero y delicado realce de los reflejos naturales en las pupilas hace que la mirada resulte al instante profunda y expresiva, devolviendo profundidad al rostro, incluso si la sesión se hizo en un día nublado o con poca luz en un interior.